¿Por qué un manifiesto de las emociones masculinas?

El manifiesto de las emociones masculinas es la culminación de años de reflexiones y comparaciones sobre los diferentes comportamientos de hombres y mujeres.

Los cambios positivos observados en la clínica y en el mundo empresarial convergen en torno a las habilidades interpersonales y a las habilidades emocionales. Conocer las emociones propias y de otras personas, comprenderlas y utilizarlas de forma reflexiva es una especie de superpoder, pero al alcance de todos.

Rara vez se explica que las habilidades emocionales ahora son casi en su totalidad prerrogativa de las mujeres, mientras que solo lo son parcialmente para los hombres. Esta brecha se puede recuperar; para ello es necesario promover una concepción diferente del ser humano masculino, al menos con respecto a su mundo emocional.

 

 

Manifiesto de las emociones masculinas

En memoria de Giorgio Armenise

 

Teniendo en cuenta algunos fundamentos neuropsicológicos

  1. Las emociones se encuentran entre los principales logros evolutivos de los mamíferos en comparación con los reptiles; su función es proporcionar información esencial para la supervivencia.
  2. Este manifiesto subraya la importancia del mundo emocional de los seres humanos, y destaca las formas en que la cultura los modifica, especialmente en los hombres.
  3. Hay seis emociones universales: miedo, alegría, tristeza, asco, sorpresa, ira y son unisex.
  4. Hay 7 sistemas emocionales (deseo, ira, miedo/ansiedad, sexualidad, cuidado, tristeza/pánico, juego) tal y como los describe la neurociencia; y son unisex.
  5. Aunque existen algunas diferencias neuropsicológicas entre hombres y mujeres, éstas no explican la variabilidad de los comportamientos observados.
  6. Los hombres al nacer tienen una necesidad mayor, no menor, de contacto y consuelo respecto a las mujeres: son más necesitados, pero ésto generalmente se les niega y suprime.

 

Nos hemos dado cuenta de que

  1. A partir de estos pilares sobre las emociones, independientemente del sexo, las diferentes culturas operan la deslegitimación de unas a favor de otras. La supresión de la mayor necesidad de contacto en los hombres produce una deficiencia crónica, que cada hombre afronta a su manera.
  2. Estas distorsiones tienen consecuencias negativas para hombres y mujeres, desatendidos en lo más profundo.

 

La deriva de las emociones en mujeres y hombres

  1. Las mujeres han estado inhibidas durante siglos con respecto a la expresión de la ira, teniendo que permanecer sujetas al poder de los hombres y perdiendo la oportunidad de ser respetadas, de contrarrestar la injusticia de la que fueron víctimas y de ser asertivas; esta disuasión sigue muy presente, aunque en algunas áreas geográficas está disminuyendo.
  2. Los hombres, en cambio, debían reprimir el miedo, la tristeza y el cuidado, considerados impropios por una idea distorsionada y antinatural de la virilidad. Creciendo, los varones a menudo pierden el uso de dos de las seis emociones de Ekman (tristeza y miedo) y tres de las siete de Panksepp (miedo, tristeza y cuidado).
  3. Esto produce un hándicap emocional que inutiliza los respectivos sistemas biológicos que nuestro cuerpo ha desarrollado a lo largo de millones de años.
  4. Las emociones no se pueden reprimir, solo se pueden mover. La ira a menudo se usa en exceso como una emoción comodín para ocultar el sufrimiento; sin embargo, de esta manera la ira provoca el distanciamiento de las personas en los momentos de dificultad, aumentando el sufrimiento y la soledad.
  5. La violencia es una de las consecuencias finales de las necesidades emocionales reprimidas.
  6. Esto hace que los hombres sean menos relacionales/sociales que las mujeres, más solos y mucho menos capaces de activarse respecto a los cuidados.
  7. No sólo los padres contribuyen involuntariamente a esta situación con su ejemplo, sino también las madres, que esperan de sus hijos una progresiva extinción de las respuestas emocionales de miedo y tristeza, hasta el punto de generar un hándicap adquirido de inteligencia emocional.

 

Consecuencias físicas y psicológicas

  1. A nivel mundial, la tasa de suicidios masculinos es al menos el doble que la de las mujeres, debido a esta diferente gestión de las emociones.
  2. La mayor mortalidad masculina (alrededor de 5 años de diferencia) se debe a otras consecuencias interrelacionadas con estas distorsiones emocionales.

 

La historia nos enseña que

  1. El manejo de las emociones ha cambiado varias veces. El estudio de los héroes de Homero y la Epopeya de Gilgameš revelan alternativas muy originales y modernas.
  2. Platón, por otro lado, fue el promotor de un manifiesto opuesto de las emociones masculinas, sugiriendo: “Por lo tanto, haremos bien en abolir los lamentos de los hombres famosos y hacer que se ocupen las mujeres o más bien las mujercillas de estos lamentos (…)”.

 

Nosotros pedimos que

  1. Los seres humanos varones puedan ejercer la libertad de percibir y expresar las mismas emociones que cualquier ser humano puede experimentar, sin incurrir en burla o discriminación.
  2. Ante situaciones que generan sufrimiento físico, psíquico o peligro, que los hombres tengan la misma libertad que las mujeres para sentir miedo o tristeza, para poder expresarlo y recibir la respuesta emocional adecuada.
  3. Que los hombres sean libres de mostrar comportamientos de cuidado que hoy en día son reprimidos y censurados.
  4. Que los hombres no estén obligados a negar y a ocultar la fragilidad y la vulnerabilidad que tienen, como todo ser vivo.

 

Este cambio produciría

  1. Aumentar la inteligencia emocional masculina significa acercarla a lo que ya muestran las mujeres en la actualidad. Este cambio haría que los contextos humanos fuesen mejores de lo que son hoy.
  2. El tipo de liderazgo de las mujeres, y no el de los hombres, se parece mucho más a la inteligencia emocional descrita por Goleman, centrado en las habilidades empáticas, el estilo democrático y colaborativo, el cuidado de las personas, la capacidad de predicar con el ejemplo y la atención a los que quedan detrás. El aumento de la inteligencia emocional masculina los llevaría a cerrar la brecha con el liderazgo femenino.

 

 

Citas y suscripciones

“Interesante declaración. Estoy de acuerdo con la mayor parte, especialmente en que las emociones de hombres y mujeres no difieren mucho y que es principalmente una diferencia en las "reglas de visualización" que vemos en la vida diaria". 
Frans De Waal, primatólogo, profesor de la Universidad de Emory, Atlanta, GA, EE. UU 

“Un desarrollo incompleto de las emociones a menudo transforma el miedo y la tristeza en ira hacia el exterior o hacia uno mismo. En los hombres, educados para negar estas emociones, produce una fuerte caída en términos de daño al individuo y a la comunidad. Este manifiesto tiene el “el indudable mérito de mostrar de manera clara, precisa y accesible un problema que los hombres son los primeros en subestimar. Considero este manifiesto un importante primer paso hacia un futuro de mayor conciencia en el que el desarrollo emocional estará cada vez más desvinculado del género”. 
Massimo Fenu, Director de Krav Maga Global Italia 

“Un aporte importante para las generaciones futuras, que contrasta con un tabú en nuestra sociedad. Los hombres en comparación con las mujeres luchan por ser conscientes de sus emociones. Cerrar la brecha entre hombres y mujeres podría considerarse otro gran paso adelante en la evolución humana”. 
Mario Palmisano, campeón mundial de remo 2004 y campeón olímpico en Sydney 2000 

"Legitimar el mundo emocional es el primer desafío en cualquier enfoque dirigido a mejorar el bienestar psicológico de las personas. Considero que el Manifiesto es un documento sintético y complejo, un punctum sobre el mundo afectivo masculino que legitima simultáneamente las emociones universales. Los tres idiomas en los que se publica subrayan implícitamente su universalidad, refiriéndose a dominios culturales y superestructuras arraigadas en diferentes contextos." 
Agostino Vietri, profesor ISPPREF Salerno, Italia 

“Suscribo el Manifiesto de Alberto Penna, fruto de un importante trabajo de investigación que puede arrojar mucha luz sobre el origen de las diferencias entre hombres y mujeres basadas en estereotipos culturales que condicionan la calidad de la atención que se les brinda a ambos en el transcurso de su crecimiento. Es una perspectiva que nos hace más libres y nos pone más en paz con nosotros mismos, con el entorno humano y natural del que formamos parte”. 
Antonio Romanello, Psicólogo Psicoterapeuta, Director de la Escuela del Cambio de BariSede del Centro de Estudios de Terapia Familiar y Relacional de Roma

"Muchos terapeutas se contentan con trabajar con mujeres y temen involucrar a los hombres, que están menos acostumbrados a utilizar el registro emocional del autocuidado y el análisis. Por lo tanto, es bienvenido el llamado de este Manifiesto a tratar las emociones de los varones, injustamente desatendidas."
Stefano Cirillo, codirector de la Escuela Mara Selvini Palazzoli de Milán